Esto llamado «Migrar»

By

Hace tres años y medio soy migrante. Nunca lo soñé, nunca hizo parte de mi proyecto de vida. Ni siquiera recuerdo haberlo imaginado en algún momento, y mucho menos haberlo planeado. Fueron otras decisiones de vida las que me trajeron hasta aquí.

Este viaje ha sido una experiencia bastante única, pero una de las mejores cosas de todo esto ha sido la posibilidad de relacionarme, de muchas formas, con personas de diferentes lugares del mundo… Ver, vivir, sentir y entender todo lo hermoso que hay en cada una de sus culturas, costumbres, comportamientos y formas de ver la vida.

Tomar la oportunidad de abrir mi mente y querer entender cómo viven otros siempre me sorprende. Me he encontrado con seres humanos maravillosos: genuinos, nobles, otros extremadamente alegres, que irradian mucha paz y amor. Y es que, aunque muchas veces no se hable el mismo idioma, hay lenguajes que son universales, y siempre se encuentran formas de hacernos entender, de expresar emociones, sentimientos y de disfrutar los momentos compartidos.

Interesarme por conocer personas —por conocerlas de verdad—, sus gustos, preferencias, costumbres, culturas, religiones, etc., sinceramente me parece lo más valioso que he hecho durante este tiempo. Porque ser mejor ser humano solo se logra (en mi manera de ver) cuando te das el permiso de replantearte tus verdades y tu realidad de vez en cuando; de ponerte en el lugar del otro y entender mejor el porqué de algunas cosas. Dejar de lado el ego para permitirte desaprender y aprender, en cualquier momento, en cualquier lugar y de la mano de cualquier desconocido.

Aprender, en medio de todo eso, a no juzgar tanto: ni situaciones ni personas; a respetar y no cuestionar los gustos o las posiciones del otro. Y, sobre todo, a amar profundamente lo que soy: mis diferencias, mis rasgos, mis costumbres… y a adaptarme sin perder mi esencia.

Migrar es, en definitiva, una de las mejores experiencias que me ha ofrecido la vida y que me he permitido aprovechar. Realmente soy muy afortunada por estar donde quiero y elijo, y no donde me toca.

Esto llamado “migrar” no estaba en mis sueños, pero en el camino he cumplido muchos.

Posted In ,

Deja un comentario